Hoy, como ayer, me he acordado de ti, y mi mundo a vuelto a temblar. Las ventanas a la vida se han tintado de un gris impermeable. Hoy, como ayer, me he acordado de ti. ...hoy y siempre.
Al igual que un hombre se estremece de horror al pisar una serpiente, y se rie cuando mira al suelo, al ver que es una cuerda; yo descubrí un día, que a lo que llamaba "yo" no se puede encontrar, y ese miedo y esa ansiedad, desaparecieron junto con mi error...