viernes, 17 de octubre de 2014

La madre que parió a Leucó...

Leucó y sus realidad de hojalata. Los centauros y su homosexualidad. No hay brutalidad, ni misticismo, ni verdades. Solo hay pornografía, que te unta y te impregna con sus hilos. Labios encerados y carnosos.

Nada empieza con un beso. El beso es solo una victoria ficticia. Una ilusión. Con el beso empieza la derrota. Todo va cuesta abajo. Solo la mirada es pura. El deseo y los labios entumecidos. Palpitantes todos. Tetas enroscadas, y vampiros. No hay tiempo que perder.

Huimos de un amanecer, mientras las calles explotan con cuerpos fervientes de un deseo ya mancillado. Y es que todo está mancillado. Solo las miradas se salvan, y de estas, solo las que incomodan. Las que te arrebatan algo. Esas que viven y mueren en un relámpago. Esas mismas que acabas ensuciando con un beso. Ya sea consentido o robado.

Y es que los besos... ¿Quien quiere besos? Los besos, son alas al vacío, y el vacío esta muy arriba para los que venimos de abajo. De la misma forma en la que el cielo es imponente para el que lo entiende. Tranquilo, yo te lo explico.

Ahí estás tu, y ahi está el cielo. Ese mismo cielo en el que rara vez caes en cuenta. Ese mismo cielo que inspiró a genios necios y modestos. En ese cielo se atraparon todos los besos nunca dados. Todos los perdidos y olvidados. Bajo ese cielo, se escribe tu insignificante historia, justo al lado de la mía. Ese cielo nos hermana, como hijos de un mismo Dios, bastardo e impotente. Ese cielo vio nacer a cualquier persona que jamas hayas amado o odiado. Ese cielo, te verá morir, a ti y toda tu miserable descendencia. Así que la próxima vez que veas salir el sol, baja la mirada ante ese pergamino infinito donde se ha escrito ese destino en el que no crees.

Un lugar llamado mañana...

La vida te apremia
y el mundo te arrastra.
Que cesen los gritos.
No mas discordia.
Acéptalo.
Crece.

Estrabismo o el arte de la fuga...

Mercurio en las venas.
Cada palabra me duele,
pero no salto.
Elijo quedarme,
y en silencio me pudro.
De dentro afuera.

Endogamia en mis tripas.
La culpa es de los melocotones.
Melocotones de mercurio
y niños estrábicos.
Me miran.
Miran a donde no voy.
Miran donde me quedo.

sábado, 16 de agosto de 2014

Oraçao...

Un silencio puro,
en el silencio lento.

No escuches las voces,
tan solo la ausencia.
Piensa más bajo
no despiertes al sueño.
Sueña aún más bajo
no ahuyentes las penas.

Allá,
donde los pensamientos yacen muertos,
el silencio duerme
en su suspiro eterno.

lunes, 4 de agosto de 2014

La gran belleza...

Observa las ruinas
de lo que fuiste.
Que te conforman.
Eso es crecer.
Cultivarse y aprender.
Perder ilusiones, y entender tu vida
como esa gran fachada que has mantener.

Pero mírala,
mírala bien.
Que bonita es.
La gran vida.
La gran belleza.
Enamorarte de ti mismo,
aunque solo sea en esencia.
Aunque no te soportes.
Aunque te odies.

¿Que más da?
Aunque no te soportes,
siempre puedes gustarte en los ojos de los demás.
Siempre
en los ojos de los demás.
Lo que tu pienses es secundario.
No importa.
Tu estás loco.
Demasiado tiempo fuera,
demasiado tiempo solo.

No.
Entérate de una vez.
Tu opinión no importa.
Importa el gran saber.
La imagen pública.
Ser aceptado.
Envidiado.
Deseado.

Tu no sabes lo que quieres,
y ellos si.
Así que vive sus sueños,
aunque a ti no te llenen.
Cosecha sus triunfos,
aunque a ti te repugnen.
Devora sus ilusiones,
como quien deshoja margaritas.
Y desprecia la gran vida
cuando ellos la lloren.

martes, 22 de julio de 2014

Adusto...

Necio el corazón apuesto
que no se duele. 
Pobre,
el que nunca ha perdido, 
pues no conoce lo que es amar.

Retratos...

No te duelas más.
La condescendencia no te favorece.
Su tiempo ya pasó.
Además, es tarde.
El frío se traga a la noche,
y yo, joven Dorian, cuento mis pecados.

Sal de esa cueva, y lleva contigo al más déspota de tus yos. Esé que disfrutaba desnudando las virtudes de los inocentes, y haciendo sangre de las ilusiones más pueriles. Ese al que divinizaste, antes de que el sentimiento revanchista lo consumiera.

Deja que la noche te coja de la mano,
y te lleve,
a los campos de batalla donde cayeron tus héroes de la infancia,
y a las letrinas donde viven los que aún quedan.
Ya no hay un Harry que te provoque,
ni un lado oscuro que te seduzca.

Los viviste. Los viviste todos. Probaste la tentación en cada una de sus formas, perdiendo más virtudes de las que ganabas. Una a una, también se perdieron las razones que justificaban el exilio, hasta que solo quedo una que te espolease. La misma que ahora esperas que te calme. Esa mentira vieja que te susurra, "era algo que tenías que vivir". Si. Esa mentira eterna, de la que has hecho tu mejor escudo. Tu amiga y compañera, que metes cada noche contigo en la cama para poder dormir.

"No sabría como explicártelo... Dejame  exponerlo asi: Digamos, que en alguna lugar, hay un retrato de ti haciéndose cada día más hermoso..." 
S. G.