Decadencia no es que te duelan hasta las cejas por las mañanas. Decadencia no es hacer oídos sordos a las evidencias de que quizás estés perdiendo lívido Decadencia tampoco es dejar de beber porque tu metabolismo ya no pueda soportar la ingesta de calorías vacías de forma rutinaria, o que sepas que cojones son las calorías vacías. O el verte obligado a salir a correr, pese a que siempre lo hayas detestado, como un último esfuerzo para que tu físico no te termine de abandonar. Decadencia ni siquiera es la certeza de que tus mejores años ya se fueron para nunca volver. No. Decadencia es apuntarte a una clase de pilates con otros cuarentones.
Sin duda eso es lo que separa a un hombre de un declive irreversible. Menos mal que no me he apuntado a esa mierda...
Otra bala esquivada...