lunes, 6 de mayo de 2019

"Run to Aquilonia" o una mentira

Es como el cuadro.
Intenso.
Demasiado para la mayoría.
Necesario para el resto.
Para los adictos.
Para los que buscamos el siguiente vicio donde caer.

Estados de ánimo
extremos,
para salir de una vida obcecada en las pautas.
Demasiada cautela.
Que venga el caos
y el frenesí.
Toda una vida
dedicada a no hacer nada.
La nada como objetivo.
La nada como un todo.

Me niego. Me revelo. No hay tiempo para tenerle miedo al desenfreno. Es el desenfreno lo único que nos mantiene vivos. No. Dejarme vivir. A mi ritmo. Extremadamente rápido y acojonantemente lento. Tanto que hace que por un ratito el tiempo se pare y sea realmente mío. Por una vez, mío...

High and low...

Es horrendo darte cuenta de que eres feliz sin saber muy bien porqué. Entender, que estos gozos injustificados son parte de una misma suerte esquiva que tan pronto te alza en volandas como te sume en la más absoluta miseria.

Pero bueno... Hoy toca estar en volandas. Recogerme cuando me caiga...

sábado, 6 de abril de 2019

Soubrier o el arte de odiar a Peter Pan

Es el tiempo lo que llevo mal. Todo lo que tiene que ver con el tiempo. Lo aborrezco. De una forma u otra me tortura.

Tener que esperar y cumplir unas pautas socialmente aceptables, me parece la mayor de las torturas.

Me apetece verte ahora.
Me apetece pasar tiempo contigo, ahora.
Conocerte.
Enamorarme o volverme apático.
Ahora.
Y sé que puede funcionar.
Ahora.
Y si me equivoco,
(que a veces pasa) y todo sale mal,
que sea ahora.

Si nos aborrecemos
que también sea ahora.

¿Porqué el mundo no comparte mi consideración del tiempo? ¿Porqué se necesita tiempo para conocer a alguien? Lo quiero, y sé que lo quiero. Parece fácil pero no lo es. Cuando se trata del tiempo nada lo es. No puedo permitirme el lujo de esperar a mañana. Mañana es un hijo de puta insolente. Un bastardo tramposo que se las sabe todas. Juega con tu cabeza. Te cambia cosas que ayer eran reales.

No. Lo quiero ahora, porque esto no pasa todos los días. Mañana no sabe lo que me cuesta encontrar esta alegría. Este ímpetu, es casi un puto milagro. Suerte tengo de seguir teniendo esos momentitos. Fugaces y esquivos, cada día son más difíciles de atrapar. ¿Y me tengo que esperar a mañana? ¿Qué broma sádica es esta? Es como una erección para un octogenario. Que le digan que la mantenga hasta mañana... Suerte tiene si mañana esta vivo.

Esa maldita ilusión de la que tanto espero y tanto decepciona es algo que hay que celebrar. Celebrar por todo lo alto, como el infame pagano que soy, antes de que venga la realidad con su martillo de Thor de la mano. Así que no. No quiero mañana. No quiero luego. Soy mejor cuando es hoy. Cuando no tengo que regirme por esos malditos patrones concebidos donde es aceptable, normal, o lógico.

Mañana, te odio. Si. Es cierto. Utilizo demasiado esa palabra, pero Mañana bien sabe que se lo merece. "Yo odio, yo odio, yo odio a Peter Pan". Y a Mañana también. Mañana seré mas viejo. Mañana el mundo será más insoportable. Mi vida y la de las personas que quiero se acabará un mañana. Así que no hagas que tenga que esperar a algo que esta lleno de cosas tan malas. El ahora es bueno. No suele serlo, pero ahora lo es. Ahora me gusta. ¿Porque no hacemos algo ahora? ¿Porque mañana? ¿Porque siempre es mañana? Con lo que me costó salir de ayer...

sábado, 30 de marzo de 2019

Brazos arriba...

Pongo música que me contagie de optimismo, pero no funciona. Blandito, busco paz mental, pero solo consigo bajar el volumen del runrún interno que me consume.

-Tranquilo Ian, tranquilo. Tómate un sake. El sake te gusta.
-Si, pero te deprime.
-Deja ya de fustigarte. No tenía que ser.

Puede que nada tenga que ser. Puede que este sea tu camino. La búsqueda eterna, pero por fútil que sea, con mejor o peor cara, me niego a bajar los brazos. Bueno, a ratos quizás. A veces es sano gemir un poco. Lamerme las heridas. Quedarme un sábado en casa, desatendiendo a los planes de abrazos vacíos. Abrazos vacíos y pensamientos lejanos.

Nah. Para. Sabemos a donde te llevan esos derroteros. Brazos arriba, vaquero. Bien arriba. Apuntando al cielo mientras la vista está en el suelo. Nunca pierdas la vista de ese suelo que tanto conoces. Frío como el metal. Tan duro como el que más. Tú sigue apuntando al cielo, aunque solo sea con los dedos, y no dejes de intentarlo. Algún día recuperaras el sentimiento. Volverás a respirar, sobrecogido por el miedo de perder a alguien. Volverás a sentirte el hombre más afortunado por tenerla a tu lado cada mañana. Sea quien sea, la encontrarás, y todo lo vivido tendrá sentido.

Brazos arriba, cabrón.

viernes, 29 de marzo de 2019

Instrumental little me...

Estados de ánimo, me acompañan en mis días.
Me llevan de la mano,
suscitando pensamientos y rimas.

Frescas y altaneras
revolotean a mi lado,
esperando a que Yo, Cesar, 
las salve de su inevitable suerte.

miércoles, 13 de junio de 2018

Lo que importa...

 Gloriosa mierda. Nunca ajena. Siempre al acecho, busca una debilidad para emboscarme.

Hoy me has cogido con la guardia baja. No por descuido, sino por impotencia. Y es que los últimos golpes estaban bien tirados. No eran golpes al mentón. No buscabas el KO. Eran golpes tácticos. Esos que duelen más al rato. Golpes que te hacen mear sangre. Me has ido trabajando de forma genial, hasta que ya con los brazos bajados has podido hacer un "Finish him", digno de mortal kombat. Y vaya si lo has hecho.

No queda ningún otro sitio donde agarrarse que no sea el futuro. Ese futuro que miras con recelo y escepticismo. Ése, que pese a odiarlo, te deparó cosas geniales. Pero tú eres demasiado tonto como para entender que ese pasado que tanto te gusta fue una vez futuro. Que no se dio tan mal. Que no fue hace tanto. Quizás, si sacases la cabeza del culo, podrías llegar a entenderlo. Pero no. Es más fácil beber y darse pena. Tienes que dejar de mirar al pasado, o al menos entenderlo por lo que es. Pasado. Hay cosas bonitas esperándote aún. "El futuro esta lleno de cosas maravillosas" dijo él, mientras bailaban en el jardín de una preciosa villa a las afueras de Roma. Y ahí deberían de haber salido los títulos de la película que más te ha jodido la vida.

Pero no, hoy tienes derecho a ser un poco miserable. Hoy se te ha juntado todo. Un adiós del presente, y un adiós del pasado. Beberé por el presente que se me escapa. Beberé por el pasado que se escapó, y beberé con escepticismo por un futuro cada vez mas lánguido e insulso.

Brindo por mi. Por todos mis yos. Por los habidos y por los futuros. Los que se escribían cartas a sus yos del pasado, y por los yos que las reciben. Por los que soñaban y los que no se atrevían. Por los que amaron y los que odiaron.

Por ellas. Brindo por ellas. Por todas y cada una de ellas. Por sus taras e imperfecciones. Por sus errores y por los míos. Sobre todo por míos,que tanto daño han hecho y aún no me he perdonado.

Por mis padres, que me quieren. Por mis amigos que me soportan, aún sin comprenderme. Por mis hermanas que son un espejo de las decisiones que uno toma en vida. Por José Enrique y los malditos miércoles soleados, como hoy. Por mi perra y su compañía invisible. Por mi Tata allá donde esté.

Por todas las razones por las que merece la pena seguir quejándose. Por la velocidad. Por el alcohol. Por la alegría esquiva. Por la pena eterna. Por los rincones donde fui feliz. Y miserable. Por la inocencia. Por la soledad.

Hoy brindo por todo eso a lo que me tengo que aferrar.

viernes, 25 de mayo de 2018

3001 días después...

Prefiero la ruina y el lamento
a no sentirme especial. 
Antes solo que mediocre. 
Antes triste 
que vendido a una integridad altanera, 
donde el calor no calienta 
ni los sentimientos duran.  

Hollywood para Hollywood. 
Miseria para los románticos.
Los de verdad. 
Los que nos hemos engañado tanto 
que nunca más seremos libres. 
Los que hemos perdido el barco
y desde tierra
rezamos por la salvaguarda de los que se alejan.

Ellos no volverán la vista atrás.

Sé lo merecen. Se merecen una vida sin ti, aunque tu fueses mejor a su lado. Seres así no admiten una segunda equivocación. Y a ti te concedieron setecientas. Y demasiados años. Demasiados días. No te la mereces, y por ello fantaseas con el pasado.  Porque el presente no abruma y el futuro disgusta. 

Estoy cansado de no darme tregua.  De pensar en blanco y medir su vacío. De dejar que el peso de lo vivido hunda una esperanza tras otra. Pero luego suena una canción, y el presente no vale y el futuro no existe.  Es el pasado lo que me reconforta, y en el no hay justicia, ni mucho menos esperanza...