martes 19 de agosto de 2008

Inconformismo patológico...

Aunque hice el blog ayer, ya me siento con ganas de dejar salir cosillas...

Estamos inmersos en una dinámica de actividades, que rara vez nos conduce a lo deseado. Actuamos por inercia sin tener muy claro a donde nos va a llevar todo lo que hacemos. Automatizados, nos seguimos unos a otros, sin plantearnos, si queremos lo mismo que el de al lado. La gran mayoría de cosas que hacemos en el día a día son obligadas, para poder tener la solvencia económica, que nos permita disfrutar de pequeños momentos de disfrute personal, en las cosas que realmente deseamos. Eso tendría sentido si realmente aprovechásemos ese tiempo de esparcimiento que nos ganamos día a día ¿Pero acaso lo hacemos?
Yo no. Siempre intentando buscar algo que realmente me llene. Siempre con ambiciones, que una vez superadas dejo atrás, por unas superiores. Siempre inconforme. Vivo ilusionado con cosas q ocurrirán en un futuro más o menos cercano, pero cuando llegan, en vez de parar a disfrutarlas, tengo otras en mente. En definitiva, no vivo el presente, vivo de lo que vendrá, y por ello estoy siempre insatisfecho sin valorar lo que tengo a mi alrededor. A esto, es a lo que los budistas definen como dhukka, y es lo que me he propuesto cambiar. No será sencillo, ya que para ello, tengo que renunciar a tener ilusiones a corto y largo plazo, intentando no perder nunca de vista el camino hacia la persona que quiero llegar a ser. El no tener ilusiones, suena muy deprimente, pero no lo es, si eres capaz de estar contento contigo mismo en el día a día.