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viernes, 25 de mayo de 2018

Dissolve me: Percepciones y reproches...

Truenecitos y lluvia. 
Arrebatos de tiempos no vividos 
donde todo se soñaba mejor. 
Grandes esperanzas, 
en las que sólo cabían fracasos.

Blue Label...

Conozco esta linea,
es parte de mi canción.
Esa que se repite en los rincones de mi cabeza
a los que solo llega el whiskey.

Y ella sigue allí,
con mi cabeza bajo el brazo,
saludando victoriosa desde el más allá.
Pero no hay victorias.
No hay ganador ni premio.
Solo queda olvidar,
y lo intentas
pero nada cambia el ritmo,
y cuando menos te lo esperas
tienes treinta y tantos
y sigues con el mismo compás.

La misma puta copla
cansina,
que te atrapa desde que eras un niño.
Eso es.
Sueños de un crío
atrapados en una vida excelsa.

Podría ser feliz,
pero resulta más fácil quejarse y beber.
Mierda.
Levántate.
Ella ya lo hizo.
Solo llevas tres años de retraso.
O cuatro.
Ya perdí la cuenta.
Se que suman casi diez en total.
Diez años siendo un miserable.
Hay quien se mete una china en el zapato.
Hay quien se la mete en la cama.
Tú haces las dos.
Sin éxito ninguno.

Pero al margen de las bromas de mal gusto...
¿Que tiene el whiskey que enamora?
¿Un cosmopolitan en el Che Bar de Helsinki?
¿Un Talisker en un bar perdido en Aoyama?
¿Un Doble Black a morro, en una duna en Túnez?
¿O un Glenmorange en el sur de Escocia con mi difunto cuñado?
Al final da igual.
Solo queda el poso.
El aroma de la turba se funde
con los sueños que se van por el retrete.

domingo, 20 de mayo de 2018

Diógenes...

Unas puertas se cierran y otras se abren. 
Pero sólo para los que viven en el presente. 
Yo miro las puertas cerradas, como un perro 
esperando a que su dueño muerto vuelva del trabajo. 

Ellas no están muertas, 
pero no abrirán la puerta. 
No a mi. 
No al perro. 

Y las puertas se abren a mi espalda, 
pero yo no las veo. 
No las miro.
No las quiero. 

Quiero mi puerta. 
La suya.
Adoro esa jodida puerta. 
Prefiero ese portal 
a cualquier cama. 

Mañanas de recelo...

Y me gustaría sentarme a escribir 
y no hablar de la pena. 

Me gustaría decir que no la echo de menos.

Que no me duele el vacío.  
Que no notas su ausencia. 
Me gustaría escribir toda una lista de "nos". 
Que no, que no y que no. 
Qué lo he superado. 
Que cada día es más fácil. 
Que me he quedado con lo positivo. 
Que todo tiene sentido. 

Me gustaría poder mentirla 

y seguir sonriendo. 
Me gustaría poder llegar a creerme 
que no todo va ir a peor. 
Pero luego llega la vida y se ríe de tus ruegos, 
y tú te sientas y escribes esto. 

martes, 21 de noviembre de 2017

Canción de ruinas...

Píntame una ruina. O mejor, cántamela...

Hazme ruina.
Hazme silencio.
Hazme tragedia o hazme tiempo.
Hazme olvido.
Hazme soneto,
hazme prosa o hazme verso.
Hazme o deshazme,
pero siempre ruina.
Siempre eterno...

lunes, 20 de noviembre de 2017

Frío...

Destemplado.
Cirros y nebulosas.
Un páramo helado.
Puto helado.

Riscos y cumbres borrascosas,
salvo que esto no es ningún libro.
Es mi estado de ánimo,
mi piso, mi vida.
Es la desazón de por las mañanas
y la angustia de las noches.
Es gris y es lluvia.
Es un futuro que no invita a nada.

Cirros y nebulosas.
Cirros a mi alrededor.
Nebulosas en la cabeza.
No hay luz.
Tampoco alegría.
Ni risas
ni ilusión.
Solo hay sitio para la desidia
y algún que otro cuervo.

Los días más cortos.
Las noches más largas
Oscuras,
y otra vez el frío.
El puto frío.
Frío y más frío.
En los huesos.
En el alma.

Cirros y nebulosas.
Hay frío y desaliento,
y nada que te apacigüe.
Nada que te pueda salvar.
Y es que tú no quieres que te salven.
Quieres arder
en un infierno helado.
Puto frío...

viernes, 17 de noviembre de 2017

Capuletos y Montescos...

La adversidad como telón de fondo.
Nos repartimos los recuerdos.

Míos son
tu voz y tu rostro.
La sombra de tu alegría.
El desafío de sentir,
la piel más suave,
la carne
trémula.
El abrazo de la mañana.
Tu sonrisa ciega,
y la memoria
de una ilusión eterna.

Para ti,
mi mejor yo.
Ese que sacaste de mi.
El que creaste
de donde solo había malestar
y ego.
Ese es,
y siempre será
tuyo.


miércoles, 8 de febrero de 2017

El vacío y su falta...

Llenamos, y respiramos el vacío.
A veces hasta lo sentimos latir
a nuestro lado.

Lleno de matices,
sentimos todo lo que falta.
Una respiración,
una mirada,
una persona
o la idea de felicidad asociada.

El vacío lo engloba todo.
Demoledor.
Con su falta
nos altera más que el lleno que ocupa.

Solo tiene cabida en la perdida.
Entendemos su falta,
pero no su presencia.

Con su mística
nos envuelve en silencio.
Ideas infinitas
y el más delicado de los tactos.
El que ya no está.

lunes, 12 de septiembre de 2016

Faros...

Mariposas de invierno, y elegancia matutina.
Un frío insuficiente, y una luz clamorosa.
Aleteos de algo que se muere.
Agonía blanca.
Muy blanca.

Porcelana.
Todo se seca y se muere.

El ímpetu es de los primeros en caer.
Le siguen los racionales
mientras los inconsecuentes gozan
hasta el final.

Un mundo perfecto,
en su justa medida.
A su manera.
Hay ateos que rezan por la lluvia
y sabios que no quieren aprender.

Sería precioso si hubiese nieve,
pero no la hay.
Tendré que conformarme con este final.

sábado, 6 de febrero de 2016

Secretos de alcoba...

Sonríe.
Sonríe en si misma.
Ella,
y su sonrisa vertical.

sábado, 14 de noviembre de 2015

Otoño...

Busco
un esperpento que me ilumine.
A mi.
Al día.

Siento el frío y la fatiga en mi cara.
Me rindo
a una mañana interminable, y mi ánimo se desparrama.

Estoy entregado a la causa.
Entregado a la nada.

domingo, 30 de agosto de 2015

Noches de soma...

Calor y césped mojado.
Huele a verano pero sabe a olvido.
El sake no marida con la música 
ni con los pensamientos. 
Nada lo hace. 
Entropía de recuerdos y sensaciones. 
Todos dispares, 
todas absurdas. 

Si. Así huele el verano
cuando se escapa.
Cuando te abandona, en la cuneta
con un corte de mangas
y un hatillo lleno de batallas malogradas.
Un sinfín de amaneceres
me envenenan.

Inconsciencia 
infecta y podrida. 
Maldita moral laxa.
Maldita conciencia pétrea. 
Distintas caras 
de un mismo fantasma errante.

Corazón de madera,
como los búfalos. 
Como Otelo. 
Como la madre que parió al escepticismo
y al pensamiento esquivo.

domingo, 8 de marzo de 2015

Mentiras y vergüenzas...

Efervescencia de un falso amor.
Campanadas al vuelo
y despertares tristes.

Mil caras.
Todas una.
Disfraces de un mismo malestar,
tan viejo como la memoria.

No hay un mañana digno, sin penitencia.
Parece que moriré antes del perdón.

viernes, 17 de octubre de 2014

Un lugar llamado mañana...

La vida te apremia
y el mundo te arrastra.
Que cesen los gritos.
No mas discordia.
Acéptalo.
Crece.

Estrabismo o el arte de la fuga...

Mercurio en las venas.
Cada palabra me duele,
pero no salto.
Elijo quedarme,
y en silencio me pudro.
De dentro afuera.

Endogamia en mis tripas.
La culpa es de los melocotones.
Melocotones de mercurio
y niños estrábicos.
Me miran.
Miran a donde no voy.
Miran donde me quedo.

sábado, 16 de agosto de 2014

Oraçao...

Un silencio puro,
en el silencio lento.

No escuches las voces,
tan solo la ausencia.
Piensa más bajo
no despiertes al sueño.
Sueña aún más bajo
no ahuyentes las penas.

Allá,
donde los pensamientos yacen muertos,
el silencio duerme
en su suspiro eterno.

martes, 22 de julio de 2014

Adusto...

Necio el corazón apuesto
que no se duele. 
Pobre,
el que nunca ha perdido, 
pues no conoce lo que es amar.

jueves, 10 de julio de 2014

Atardeceres lentos...

Languidece el ruiseñor,
y se afea el canto.
Ya no hay besos que callan,
ni polisón de nardos.
Los poemas no suscitan
a los atardeceres lentos.
La ciudad se imbuye
en un sueño eterno.

El musgo crece en los parpados.
Los pájaros anidan dentro.
Se busca un verso limpio
para despertar al genio.
Una palabra amable.
Un silencio viejo.
Cualquier excusa es buena
para despertar al sueño.

miércoles, 18 de junio de 2014

Helsinki...

Nunca un amanecer había sido tan largo.
Llevadme a casa.
Sea donde sea,
esté donde esté,
no está aquí.
Aquí
no me quedan más lagrimas que llorar.

Llevadme.
Llevadme lejos.
Olvidaros del corazón.
Que se quede aquí,
con las lágrimas y los recuerdos,
porque yo no sé como aceptarlos.
Llevadme a casa.
Recogerme y quererme,
aunque yo no quiera,
aunque yo no os deje.
Decidme que todo va a estar bien,
aunque yo no os crea.
Pero mentidme.
Por favor mentidme.

Junio...

El verano y la soledad infinita
flotan a mi lado,
en la piscina.

Torpor mental.
Sudor y cansancio.
De mi estado.
De mi vida.

El sol brilla
y el césped se queja.
Suenan las chicharras.

Vivo en un decorado
Ahí están los focos,
y ahí la apatía.
Si estiro lo dedos la podría tocar.

Un circulo de comodidad que todo se traga,
hasta que te quedas flotando en la piscina
con el verano en una mano,
y la soledad en la otra.