Fragmentos desmenuzados, envueltos en una niebla densa que tu mente se esfuerza por aclarar. Olores que te abren un mundo nuevo, y te hacen zambullirte de lleno a momentos pasados, de los que no conservas más que ese aroma, que se entremezcla con un sentimiento de calor. Calor humano. Te esfuerzas en balde, incapaz de describir las sensaciones y recuerdos que están arraigados en el fondo de ti. En lo mas profundo de tu persona. Lo que jamás podrán cambiar. Lo único que realmente es tuyo.
Sensaciones que te embriagan, te ciegan, te acurrucan, y te hacen pensar en épocas pasadas. Momentos en los que vivías del desconocimiento, creyendo que siempre seria así. Que siempre podrías volver y sentir ese calor, o oler esos perfumes y ver esas caras. Fotogramas que aparecen en el dorso de tus párpados, de situaciones que tus ojos nunca llegaron a ver, pero que tu mente fabrica, para satisfacer la necesidad de verte desde fuera, integrado con el resto de la escena. Años recogidos en un par de instantáneas mentales. Imágenes que con el tiempo pierden color y definición, como si de fotos dejadas al sol se tratasen. Recuerdos, que pierden nitidez, mientras ganan sentimiento.
lunes 1 de junio de 2009
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